
El hijo de la princesa de Mónaco, Pierre Casiraghi, de 23 años de edad, expresó su arte en un muro de la ciudad de Milán.
Pierre junto a un amigo, compraron varios botes de spray para dar rienda suelta a sus dotes artísticas y permanecer varias horas de la noche junto al muro de un edificio y plasmar en él un “autorretrato” de Casiraghi, según Luciano Regolo, director de la revista de corazón italiana Novella 2000, donde se publican las imágenes del joven noble, en ropa informal, pintando la pared del edificio.
Andrea Alberto Pierre Casiraghi perdió a su padre a la edad de 6 años, pese a haber sido muy apegado a su papá, la partida de éste no logró apagar en él las ganas de vivir. Se trata de un muchacho atlético y de buena apariencia, que le gusta el ski, jugar football, tocar guitarra, y además es muy romántico. Fue considerado como uno de los hombres más bellos del mundo el año 2002, por la revista “People”. Alberto Pierre vivió con su madre, su padrastro y sus hermanos en Paris; pero se mudó a Milan por cuestiones de estudio.
La acción del muchacho fue celebrada por Vittorio Sgarbi, concejal de Cultura de Milán, quien dijo que los grafitos ya no son sólo del pueblo, sino también de la nobleza.