Con los boletos agotados, con precios que llegaron hasta los 1.890 dólares, la intérprete de la famosa canción para la película “Titanic”, “ My Heart Will Go On”, Celine Dion, puso fin a las presentaciones que realizaba, por más de 5 años, en el majestuoso “Caesars Palace” de Las Vegas.

Emocionada hasta las lágrimas, la vocalista canadiense con más de 200 millones de álbumes vendidos por todo el mundo y considerada la solista femenina con más discos vendidos en la historia, dijo adiós a los escenarios para dedicarse más a su vida personal, tal como deseó haberlo hecho cuando supo que estaba embarazada; pero su esposo y representante, Rene Angelil, no se lo permitió, porque en esos momentos hubo mucha gente involucrada en el proyecto como para dejarlos a todos sin trabajo.
Con una de las mejores voces del planeta, Celine, se dirigió al publico asistente a quien dijo: “es difícil creer que ha llegado el final”. Ahora quiere dedicarse a la pasión de ser madre y recordar estos últimos años como una maravillosa aventura.
Foto: AP