
Lewis Hamilton, el piloto revelación de la Fórmula 1 de este año, fue detenido por la policía, por conducir su automóvil superando los límites de velocidad permitidos.
El hecho ocurrió cuando el piloto, no pudo con su genio, y rebasó el límite de velocidad conduciendo su “Mercedes”, a 196 kilómetros por hora, en una autopista francesa. A consecuencia de este desliz, se le suspendió la licencia de conducir por el periodo de 1 mes y se le impuso una multa de 600 euros.
Lo bueno del incidente fue la reacción del piloto, que en todo momento se comportó a la altura de las circunstancias, “fue educado y cooperador”, sostuvieron los policías.
Las leyes deben ser drásticas para toda persona que las infrinja, sin importar la fama, el dinero, o la influencia que ésta tenga. Así se pueden evitar muchos accidentes lamentables, en donde la mayoría de las veces las víctimas son personas inocentes.