
Como es costumbre ahora para los hijos pequeños de Britney, Sean Preston y Jayden James, tienen que visitarla y pasar el día con ella como lo manda la ley, en el proceso de custodia de los menores que enfrentan la cantante y su ex esposo. Pero éstos fueron olvidados por su madre, quien los hizo esperar por un buen rato en la puerta de su residencia de Beverly Hills.
Según la agencia “Wenn”, la cantante habría pasado la noche en el hotel “Four Seasons” en compañía de Sam Lufti, motivo por el cual olvidó la visita de sus hijos.
Los pobres, que no tienen la culpa de tener los padres que tienen, son tan pequeños y tienen que afrontar los problemas de sus progenitores. Peor aún, ahora que serán sometidos a análisis toxicológicos, gracias nuevamente a Britney y Kevin Federline, los cuales se acusan uno a otro de no tratar a los niños con responsabilidad.
Federline acusa a su ex mujer de no alimentar en forma correcta a sus hijos y ponerlos en peligro, pues dice que sólo los alimenta con golosinas. Por su parte, la “princesa del pop” afirma que Federline fuma hierba frente a sus hijos.
Acusaciones que son una más terrible que la otra. Sinceramente, me da mucha pena que estos pequeñitos tengan la mala suerte de ser hijos de 2 irresponsables que, a mi parecer, solo piensan en ellos mismos.