Una llamada en horas de la noche del día jueves, alertó a los agentes policiales sobre un incidente en la casa de Britney Spears. La policía acudió al llamado, y se apersonó a la casa de la artista, en el lugar encontraron a Britney, bajo los efectos de alguna sustancia que por el momento es desconocida, sosteniendo una riña con el padre de sus hijos, Kevin Federline.
Según “US Weekly”, la cantante negaba retornar a sus hijos, Sean Preston de 2 años y Jayden James de 1, al lado de su padre.
Jason Lee, portavoz del departamento policial de Los Angeles, declaró que se presentaron en la casa de Britney Spears, situada en el barrio de Studio City, desde las 20.00 horas, intentando resolver la pelea en forma pacífica y legal, según la orden judicial sobre la custodia de los hijos de Spears y Federline.
Al encontrar a la artista en estas condiciones, y luego que ésta retornara a sus hijos al lado de Kevin, fue detenida para ser hospitalizada y averiguar que clase de sustancia había ingerido. La sacaron de casa en una camilla y fue conducida al centro Cedars Sian en Beverly Hills.
Un mal comienzo de año para Britney Spears, ahora le será más difícil hacer que un juez falle a su favor en la batalla judicial por la tenencia de sus hijos.
Me da mucha pena por los pequeños, a esa edad necesitan de su madre; pero si ésta no hace nada por merecérselos, los más perjudicados son ellos.