Después del escándalo que protagonizara la “princesa del pop”, la noche del jueves pasado en su residencia, al haberse negado a entregar a sus hijos con su ex marido Kevin Federline (después de una visita cotidiana, supervisada por una corte), éste (escándalo) sólo empeoró el problema legal que la cantante tiene con su ex marido por la custodia de sus hijos.
La corte judicial le otorgó el viernes la custodia física y legal exclusiva de los niños de Britney Spears a su ex marido y padre de los mismos (Sean Preston de 2 años y Jayden James de 1 año), y también suspendió el régimen de visitas de la cantante a los pequeños.
El abogado de Federline, Mark Vincent Kaplan, tuvo que asistir a una audiencia de emergencia el viernes, para conocer la determinación de la corte y al salir declaró para los medios que aguardaban: "No me alegro por ninguno de estos sucesos, aquí no hay ganadores".
Sin embargo este será un duro golpe para la cantante, que hasta el momento no ve con claridad el rumbo que está tomando su vida. Para los especialistas como el profesor Steve Cron, Britney deberá enfrentar sanciones debido a su comportamiento: "Creo que no verá a sus hijos por algún tiempo, al menos por el momento, hasta que ella reciba algo de ayuda. Evidentemente, ella es una persona con muchos problemas".
El trabajo que tiene el abogado de Spears no es nada fácil, si su patrocinada se encarga de empeorar la situación. Yo coincido con el abogado de Kevin, no hay ganadores, por el contrario, los perdedores son los niños, que se ven inmersos en estos escándalos.