Ataviada con un vestido corto, que le llegaba a medio muslo, con una suerte de adornos dorados en el pecho, la ganadora del premio más añorado por todos los actores y actrices del cine (el Oscar), Halle Berry, acudió al Centro de Convenciones de Palm Springs, para recoger un premio.
Desfiló por la alfombra, “sin meter tripa”, ya que su avanzado embarazo no se lo permite, aún si ella quisiera hacerlo. Con el rostro resplandeciente, la actriz estadounidense confesó sentirse tres veces mujer y liberada al saborear, por primera vez, todos los platos servidos en una entrega de premios.
Halle Berry, también agradeció a Dios por los buenos y también los malos momentos en su vida, porque fueron por estos últimos que no se dejó vencer por las adversidades y ahora cosecha muchos éxitos. De manos del director John Singleton, la futura mamá recibió el “Desert Palm Achievement Award”.
No cabe duda que el embarazo es la etapa más maravillosa, que embellece aún más a toda mujer.