
En el marco de un programa desarrollado para hacer recapacitar a quienes conducen bajo los efectos del alcohol y las drogas, la actriz Lindsay Lohan deberá realizar trabajo comunitario asistiendo a una morgue. El anuncio lo dio a conocer su abogado, Blair Blerk.
La joven protagonista de “Mean Girls” (Chicas Malas), ha completado 80 horas de servicio comunitario a favor de la Cruz Roja, y ha pasado algunos minutos en prisión (84 minutos), como parte de la condena por los cargos de conducir bajo la influencia del alcohol, ocasionar una persecución y un choque en Beverly Hills, en mayo del año pasado.
Lindsay, que ha estado en rehabilitación por espacio de dos meses, deberá prestar servicios en la morgue por cuatro horas diarias, siguiendo un programa ordenado por un juez, y que busca además, enviar un mensaje directo a los conductores ebrios, quienes ponen en riesgo la vida de transeúntes y también de otros conductores.
Esperemos que todas estas actividades hagan recapacitar a Lindsay Lohan, y que también sirvan de ejemplo para mostrarles a los jóvenes que NO se debe conducir cuando se ha ingerido licor.