A su llegada del primer viaje que realizó a la India, como Embajador de las Naciones Unidas en Sudán, la República Central Africana, Chad y la República Democrática del Congo, George Clooney visitó por primera vez la sede de la Organización de Naciones Unidas, para recibir la distinción como “Mensajero de la Paz”, que le fue otorgada.
Acompañado por Nick Clooney y Nina Warren (sus padres), el ganador del “Oscar”, por la película “Syriana” en el 2005 y ahora nominado por el film “Michael Clayton”, dio su primer discurso. Vestido con un impecable traje gris marengo y acompañado en todo momento por su seguridad personal, Clooney, destacó la diferencia entre su profesión y el cargo de pacificador:
“Un Óscar es algo bonito de tener en la vida, pero esto no es sólo una especie de honor, es una responsabilidad. Soy hijo de periodista y por eso sé que el trabajo de Mensajero de la Paz no consta de decir a la gente lo que quiere oír, sino de decirles la verdad. Naciones Unidas es la única esperanza para muchos en Darfur. Cada zona de conflicto tiene sus particularidades pero en todas hay un hilo unificador: las peores atrocidades son reservadas a los más pobres y vulnerables”, manifestó George, sin olvidar citar las necesidades que tiene Sudán:
“Hay grupos protegiendo 250 kilómetros cuadrados de desierto sin helicópteros ni radios. Así que o bien denles las herramientas básicas para proteger a la población o tengan la decencia de traerles a todos a casa. Cuando me encontré en un hospital con mujeres violadas y quemadas dos días antes, me miraron y dijeron: ‘Por favor, mande a las Naciones Unidas, no a Estados Unidos, no a China, no a Rusia, sólo a la ONU. Son su única esperanza”
“Estoy muy orgulloso de estar aquí como mensajero de paz, y el mensaje es que el mundo está observando, y llegados a este punto no podemos permitirnos fallar”, concluyó el actor.