La incredulidad se reflejaba en su rostro, transformándolo poco a poco en una emoción sin palabras. Había sido nominada cinco veces al premio y sin haber logrado llevárselo durante tanto tiempo, esto parecía irreal.
La actriz Maribel Verdú vivió la noche talvez más importante en su carrera, el premio que muchas veces le fue esquivo, por fin era suyo. Su interpretación en “Siete mesas de billar francés”, le sirvió para ceñirse con el ansiado “Goya”.
Al escuchar su nombre lo primero que hizo fue besar a su marido, Pedro Larrañaga, luego a su amiga Blanca Portillo, al productor Elías Querejeta y al subir al escenario saludó a José Coronado quién fue el encargado de entregarle el premio. Así, Verdú recibió el primer “Goya” de su carrera.
Maribel, sosteniendo su “Goya” en la mano, lo toco, besó, abrazó y no pudo contener las lágrimas, compartió el premio con las demás nominadas (Belén Rueda, Emma Suárez y Blanca Portillo) al mismo tiempo que lo dedicaba a todas las personas que la apoyaron y las que actualmente respaldan su trabajo.
Ataviada con un elegante traje plateado de Alberta Ferreti, Verdú aprovechó el momento para comentar su viaje a Argentina, para el inicio del rodaje de “Tetro”, a las órdenes del director Francis Ford Coppola.