El traje de baño que la actriz australiana olvidó en una piscina será subastado y el dinero será donado para adquirir vacas en beneficio de algunas familias muy humildes de la India.
Nicole Kidman, muy aficionada a la natación, alquiló una piscina entera para practicar su deporte favorito, cuando se encontraba en Vänersborg, al sureste de Suecia, durante el rodaje de la película “Dogville” el año 2002.
El encargado del lugar encontró el bañador de la actriz y lo llevó a una radio local, donde fue adquirida por Zlatko Nedanovski, un consultor en comunicación.
“He tenido este traje de baño durante más de cinco años, ya era hora de que yo aportara mi contribución, por ejemplo a través de un proyecto de beneficencia”, explicó Nedanovski.
Con el bañador se espera alcanzar la suma de 950 euros (monto suficiente para comprar cinco vacas), en la subasta que terminará el día sábado. El proyecto está controlado por la organización caritativa sueca Erikshjälpen.
Quien iba a pensar que un bañador extraviado podría ayudar a mejorar la vida de algunas personas.