Paul McCartney, que acaparó toda la prensa de espectáculos cuando decidió contraer matrimonio con la modelo Heather Mills, mucho menor que él, ahora también llama la atención de los medios con su angustiante y dilatado divorcio.
El asunto está en ponerse de acuerdo respecto a la cantidad de dinero que Paul deberá desembolsar a su ex para poner fin al enlace. La pareja (Paul McCartney y Heather Mills) que viene enfrentando el divorcio más largo y polémico de la historia musical, tendrá que reunirse unas cinco veces más frente al juez, para intentar firmar el acuerdo definitivo, en el espinoso asunto monetario.
La última vez que el cantante de 65 años y la modelo de 40 se reunieron ante el juez, fue el pasado mes de octubre del 2007 y pueda ser que en estos días se de la tan esperada nulidad de su enlace matrimonial que duró cuatro años. Ellos se casaron en junio del 2002 y decidieron separarse el año 2006.
Heather Mills, expondrá ante el tribunal que necesita recursos para mantener propiedades inmobiliarias cerca de las casas que tiene su ex marido en Londres, para hacer más sencilla la custodia de su hija Beatrice Milly y los gastos de seguridad de ambas, mientras que Paul McCartney solicitaría la firma de un acuerdo que le prohibiría a la modelo hablar de su matrimonio y la obligaría a residir en el Reino Unido hasta que Beatrice cumpla dieciocho años.
Del patrimonio de casi cerca de 1.200 millones de euros en que está valorada la fortuna de Paul McCartney, la prensa especula que Heather recibiría unos de 74 millones.