Carla Bruni y el mandatario francés, Nicolás Sarkozy, no tuvieron una luna de miel digna de sus personas y al parecer, por el momento, tampoco gozan de una vida conyugal plena.
La ex modelo y cantante italiana Carla Bruni continúa viviendo en su apartamento de París y por el momento no desea trasladarse al Eliseo, como debería ser, tras su boda con Sarkozy.
Marisa Bruni Tedeschi, actual suegra del presidente galo, en sus declaraciones publicadas hoy por el diario “La Stampa”, alegó que su hija - en un acuerdo con su marido - decidió continuar viviendo en su apartamento, por el bien de su hijo Aurélien, ya que asiste a una escuela cercana.
Aurélien, hijo de la “Primera Dama de Francia”, es fruto de una ex relación con Ráphael Enthoven, un reconocido profesor de Ciencias Políticas.
Así mismo, Marisa explicó a “La Stampa” que tras la boda, su hija está trabajando más que antes y la grabación de su próximo disco le está absorbiendo mucho. Afirmó también que Carla es una mujer tenaz, que ama su trabajo y no pretende dejarlo de lado, entonces es el marido quién la visita todos los días en su casa.
Con respecto al lugar de Carla en el gobierno francés, ella acompañará al presidente Sarkozy en su visita oficial a Gran Bretaña, prevista para el próximo marzo, en la que serán recibidos por la reina Isabel II.
Acerca de los rumores del embarazo de su hija, Tedeschi no quiso hacer comentario alguno y explicó que si fuese así (si Carla estuviera encinta), esa noticia la tendrían que dar ellos (Bruni y Sarkozy). Respecto al mensaje SMS que su yerno envió a su ex mujer Cecilia Ciganer, pidiéndole volver con él, faltando ocho días para el enlace con Carla, comentó que la noticia dejó intranquila a su hija.