Según informa la web Infobae.com, un millonario estadounidense amante de la música de los "The Babyshambles”, pagó 30.000 dólares para poder disfrutar de un show privado en la casa del vocalista de la banda Pete Doherty.
El fanático seguidor de Doherty, el millonario Greg Thomas, voló junto con su mujer desde California hasta la casa del cantante en el condado de Wiltshire, al suroeste de Londres, para darse el lujo de disfrutar de un concierto privado que le ofreció el cantante.
Su holgada situación económica le permitió a este joven contratar al artista para que les brindase un concierto privado, el cual empezó con siete horas de retraso, debido al total estado de ebriedad del ex de Kate Moss.
Sin perder la calma y guardando la compostura, los dos únicos espectadores del show esperaron con paciencia que Doherty se restableciera (que le pasara la borrachera) para que les ofreciera el show por el cual habían pagado por adelantado.
Al respecto, Pete Doherty ha declarado al periódico británico “Mail on Sunday”:
"la pareja que solicitó mis servicios eran auténticos amantes de la música". Y así lo creemos, pues para soportar semejante falta de respeto es obvio que aman la música o simplemente, no querían dar por perdido su dinero.
¿Qué opinas de la actitud de Pete Doherty?