Un amor se va; pero hay otro de repuesto - ¿Qué bueno no? - Al menos eso es lo que parece estar sucediendo en la vida de Lily Allen. Tras la depresión que sufrió después de su aborto espontáneo y la ruptura con Ed Simond, la cantante ha vuelto a sonreír gracias a la varita mágica de Ron Weasley.
Rupert Grint, mejor conocido como Ron Weasley, el amigo inseparable del mago más famoso del cine (Harry Potter), hace que los problemas que aquejaban a Allen queden en el total olvido.
Allen, de 22 años y Grint, de 19, que se conocieron hace un año en el estreno de la película “Harry Potter y la Orden del Fénix”, fueron vistos cenando en un restaurante londinense la semana pasada.
Según declaraciones realizadas por una fuente cercana a los artistas a “Daily Star”, Lily y Rupert intercambiaron teléfonos al conocerse, y tras la ruptura de Allen y Simond, parece no existir ningún impedimento de por medio para frecuentarse:
“Ellos realmente lo pasan muy bien y se ríen juntos. La última semana disfrutaron de una cena japonesa donde ambos pasaron un buen rato charlando y riendo. Lily pasa por una mala racha y Grint realmente está ayudando a que logre afrontarla”.
Después de enterarnos que la cantante había recurrido - nuevamente – a la bebida para desahogar sus penas, esta noticia es positiva. Seguro que Rupert sabrá reemplazar al alcohol y será el mejor remedio para curar las heridas de Lily Allen.