Como todo padre que se siente orgulloso de la valentía de su hijo, así se sintió el heredero a la corona Británica, al recibir a su benjamín, después de que éste sirvió a la Corona en el campo de batalla.
La etapa arriesgada y valiente como soldado en Afganistán, ha terminado para el Príncipe Harry. Debido a la filtración de su localización exacta a través de la prensa, y en salvaguarda de su seguridad y la de de sus compañeros, el Ejército vio oportuna su retirada del peligroso territorio.
Harry, tras un viaje en avión junto a otros compañeros, arribó a Inglaterra a las 11.29 horas de la mañana y fue recibido por su emocionado y satisfecho padre, que se encontraba acompañado por su hijo mayor, el Príncipe Guillermo. Ambos se dieron cita en la base aérea de Brize Norton, en Oxfordshire, para recibir a Harry, quién, como entenderemos, no ofreció declaraciones, pues su molestia y enfado por la decisión de haber sido retirado de su puesto eran evidentes y no se lo permitieron.
Por su parte, un conmovido Príncipe Carlos manifestó que ahora comparte el sentimiento de todas aquellas familias que ven partir a sus hijos para cumplir con el servicio militar en defensa de su país.