Con una relación bien fortalecida, sobre todo después del nacimiento de su hija Valentina Paloma, a Salma Hayek no le interesa - por el momento - dar el siguiente paso y dirigirse al altar acompañada por el padre de su hija.
Parece ser que la actriz mexicana es una de aquellas personas que entienden que el casamiento no es algo tan importante si la relación se conduce bien. Salma, de 41 años, pareja del millonario empresario François-Henri Pinault, de 45 años, padre de Valentina (su pequeña hija que nació el pasado 21 de septiembre), se encuentra por el momento dedicada a disfrutar de su primogénita.
Hayek declaró a la revista Glamour, que el matrimonio no es una necesidad para ella:
“Por ahora simplemente estoy disfrutando a mi bebé. No siento una necesidad por el matrimonio. Lo que una quiere es envejecer con alguien, tener un compañero y tener hijos, pues nosotros ya tenemos todas esas cosas”, dijo la actriz que cuida y protege muy bien a su hija, tanto así que no le importa enfrentarse a cualquier paparazzi que intente fotografiarla.