Jennifer López y su marido, el cantante Marc Anthony, ya no saben que lujos más ofrecerles a sus hijos que no han cumplido ni un mes de nacidos. La pareja no ha escatimado en gastos, ya que los niños llegaron a ser - para ellos - los seres más importantes del mundo y tratan en lo posible que reciban todos los cuidados y atenciones que se merecen.
Entonces, para hacernos una idea de lo que han invertido en el cuidado de sus niños, empezamos por la habitación de los bebés de color aqua y celeste (tonos propuestos por un especialista en terapia de colores, considerando que son estos los que estimulan la inteligencia), la cual ocupa un ala entera de la mansión de los López-Anthony.
Luego, Emme y Max, crecen rodeados por el dulce sonido de las gaitas que los ayudan a relajarse y evitar el estrés, con la ayuda de sus masajistas personales. A esto añadimos las 600 cuentas de algodón egipcio que forman sus colchones, los brazaletes de oro, sus lujosas cunas y, ahora último, el presente más impresionante, la pareja de ponies Shetland que sus padres van a comprarles, sin importar que los mellizos todavía están muy pequeños para disfrutarlos.
Pero los felices padres de los niños no sólo se preocupan por darles lujos, también se preocupan por su seguridad, para ello, Emelina y Maximiano, cuentan con guardaespaldas y cámaras de seguridad las 24 horas del día.