Si había alguna persona que dudaba que la ex modelo y cantante no iba a poder con su rol de mujer del presidente francés, Nicolás Sarkozy, se debe estar llevando más de una sorpresa al ver la naturalidad con la que Carla Bruni maneja su cargo de Primera Dama de Francia.
Aun no son muchos los actos oficiales en los que ha participado; pero hasta el momento, el apoyo que le prodiga su marido ha hecho que ella tenga la confianza necesaria para desempeñar bien su cargo, como hizo con los familiares de Ingrid Betancourt (su primer acto como Primera Dama) y cuando acompañó a su marido en el viaje que realizó a Sudáfrica la semana pasada.
Conmemorando el Día de la Mujer, el presidente Nicolás Sarkozy y la Primera Dama de Francia, recibieron en el Elíseo a varios miembros de dos organizaciones que trabajan en favor de la mujer, Coeur de Femmes (Corazón de mujeres) y Women of Exception (Mujeres de excepción).
Durante el almuerzo que organizó el presidente Sarkozy, Bruni platicó animadamente con la fundadora de la organización “Couer de Femmes”, Mona Chasserio.