
Nicole Kidman casi se duerme en el último concierto que brindó su esposo, el cantante de Country y Western, Keith Urban, en Byron Bay, New South Wales, Australia. Debió ser por su avanzado estado de embarazo y por la agenda llena de eventos, que no le dan tiempo para tomar un buen descanso.
Mientras el público seguidor de Keith gozaba de su música, su esposa lucia aburrida, y parecía preguntarse ¿Qué hago yo aquí?, o ¿Cuándo terminará todo esto? El diario británico Daily Mail, publicó hoy las fotos de una aborrecida Nicole, que observaba con desgano el concierto de su esposo. En una de las imágenes se aprecia a Kidman observando su reloj, preguntándose –sospechamos – “¿a qué hora terminará esto?”. Felizmente para la actriz, su consorte no se dio cuenta de la somnolencia que produjo la música en ella – al menos eso pareció- y continuó con el show que si disfrutó el público que se dio cita para oír el recital.
Si no fuera por el embarazo, Kidman no tendría perdón, pues la pareja debe ser la principal fanática de un artista ¿O que cree ustedes?
Vía: dailymail