Tanto se especulaba sobre el compromiso y boda del príncipe Alberto de Mónaco, que al final todo fue un simple rumor. Inclusive la prensa se adelantó a contarnos los pormenores de la ceremonia, la fiesta, el banquete y hasta sabíamos donde se hospedarían los familiares más íntimos de la pareja.
Sin embargo, Alberto de Mónaco no adelantó nada de nada en la celebración de su cumpleaños número 50, fecha que según fuentes cercanas, era el momento propicio para anunciar su compromiso y la fecha de su segundo matrimonio con su entregada e inseparable novia por 30 años, la nadadora sudafricana Charlene Wittstock.
Lynette Wittstock, madre de la deportista, afirma que todo fue pura especulación y que su hija no le confirmó fecha alguna para su boda: "Mi hija y Alberto son felices así, tal como están", dijo Lynette en declaraciones a la revista alemana "Bunte".