El tener una despedida de soltero o soltera antes del gran día del enlace matrimonial, a menudo no es imprescindible, sin embargo, nadie se niega a tener ese agasajo.
Los familiares y amigos más allegados del príncipe Joaquín de Dinamarca no se han podido resistir a la popular tradición de la despedida de soltero y faltando dos meses para su boda con Marie Cavallier, le han preparado una despedida muy especial en la isla privada de Fænø, entre Fionia y la península de Jutlandia.
Entre los invitados y en primera fila se encuentra su hermano mayor, el príncipe Federico (a cargo de quien corrieron todos los preparativos de la fiesta), sus primos Gustav de Berleburg y Nicolás de Grecia, así como amigos íntimos, tanto de círculos nobles como de su época escolar y del ejército.
Sin saber lo que le esperaba, el príncipe Joaquín fue despertado y trasladado en coche a la localidad de Middelfart, desde donde debían tomar el transbordador a Fænø. El homenajeado y varios amigos decidieron olvidarse del mal tiempo y la ola de frío dándose una zambullida en el mar.
Al llegar a la isla y luego de la fiesta y cena, el príncipe Federico dio paso a la actuación privada de dos de los humoristas más conocidos de Dinamarca, Frank Hvam y Casper Christensen, que con sus hilarantes diálogos provocaron que el príncipe Joaquín estuviera a punto de caerse de la silla de tanto reírse, según la fuente.