Vida nueva, novio nuevo, apartamento nuevo y look nuevo. Al parecer la cantante Lily Allen ya dio vuelta a la adversidad y dejó atrás las penas que la estuvieron acompañando durante un buen tiempo (la perdida involuntaria de su bebé, y la separación de Ed Simons).
Con un rostro más aliviado y alegre, a diferencia de las expresiones tristes que nos mostraba últimamente, la intérprete cambió el color de su eterna melena morena por un color más llamativo.
Definitivamente, la cantante británica desea alejar todos los malos recuerdos de su memoria y al mirarse al espejo, quiere ver a una mujer nueva – aunque el cambio no sólo debe ser físico, sino también psicológico -. Un rubio platinado, es el color que ahora luce Lily, el cual a simple vista no le queda tan mal.
A sus 22 años, Allen parece haber encontrado un tiempo de tranquilidad en su vida.
¿Será su nueva pareja, la que inspira estos cambios?