Preguntarle a un hijo o a una hija, “¿En qué cementerio quieres que te entierre?”, deberá ser muy doloroso para un padre. Y es que la madre de la cantante británica, Amy Winehouse, no encuentra un momento de sosiego ni tranquilidad en su vida con las adicciones que padece su hija.
Víctima de la arterioesclerosis que le provoca dolores nerviosos, pérdida de visión, incontinencia y disfunciones sexuales, esta desesperada mujer ya no sabe dónde acudir en busca de ayuda para Amy, que va acabando con su vida.
"Le he preguntado en qué cementerio quiere que la enterremos, porque las drogas se la llevarán", declara la madre de la cantante, asegurando que el éxito y la fama de su hija son los causantes de su adicción.
Amy Winehouse está planeando mudarse por tercera vez de apartamento en menos de cuatro meses, pues manifiesta que su actual casa está poseída por demonios. Personas cercanas a la cantante dicen que su estado mental ha empeorado a raíz de algunos sucesos extraños ocurridos en su residencia, situada al norte de Londres.
Conociendo las adicciones de esta polémica cantante, estamos seguros que los demonios que la persiguen sólo se deben a las alucinaciones que padece luego de consumir alguna de sus cotidianas drogas.
Que pena que una persona tan joven y poseedora de tanto talento esté a punto de acabar con su vida, sin importarle el dolor de sus seres queridos y la tristeza de sus miles de seguidores.