La cantante de pop, Lily Allen, al parecer no quiere seguir alejada de la polémica. Tras un breve respiro y tranquilidad en su vida, fue sorprendida en el baño de hombres de un bar londinense, junto al vocalista de Razorlight y otro amigo.
Allen, de 23 años, que últimamente luce un nuevo look (se ha teñido el cabello de rubio), se encontraba en el baño junto a Johnny Borrell, cantante de Razorlight, y de Noel Fielding, un amigo en común.
Según la prensa inglesa, la artista no opuso resistencia y no la expulsaron del local. De hecho, pese a su gran estado de embriaguez, bromeó con la seguridad del local asegurando que quería cambiarse de sexo.
Qué graciosa es Lily Allen, si quiere cambiarse de sexo, que acuda a un buen cirujano.