Cuando el amor termina y uno siente la necesidad de alejarse de la persona a quien una vez amo, esta situación no tiene que convertirse en un terrible drama o en una batalla donde ambos protagonistas terminan por herirse para toda la vida.
Pensamos que esa es la idea del actor estadounidense Robin Williams, quién asegura a la prensa que el trámite de su divorcio con su todavía esposa y madre de su hijos, Marsha Garces Williams, será “honesto, cooperativo y civilizado”.
El actor, de 56 años y la productora de 51, han firmado un acuerdo donde ponen como prioridad los intereses de sus hijos y aclaran que desean evitar batallas judiciales. De esta manera creemos que tanto Zelda, de 18 años, y Cody, de 16 (hijos de Robin y Marsha), evitaran pasar el trauma de ver a sus padres enfrentados.