Jaime Spears, padre y tutor de los bienes patrimoniales de la “ex princesa del pop”, ha decidido vender la casa de su hija. Mediante un permiso obtenido por la juez
que lleva el caso de Britney, Jaime – suponemos con el consentimiento de la cantante – venderá la propiedad de Los Ángeles, la cual ha sido mudo testigo de un año desastroso en la vida de la artista.
Britney Spears, que desde el mes de marzo pasado vive bajo la custodia de su padre, al parecer, desea empezar una nueva vida dejando todo lo que la relacionaría con un pasado que es mejor dejar en el olvido. De hecho, la cantante evita pasar en su casa muchas noches y se hospeda en el famoso hotel Beverly Hills, donde tiene alquilada una habitación en forma casi permanente.
El 31 de julio próximo, esta prevista otra cita en los tribunales para determinar si la cantante se encuentra del todo recuperada y ya pueda hacerse cargo de su vida y su patrimonio o por el contrario siga bajo la custodia de su padre, que hasta el momento ha demostrado que puede ayudar a que su hija recupere el buen camino.