Para los padres no hay mejor satisfacción que cumplir el deseo de los hijos y ver reflejado en su rostro, el gesto de ilusión y sueño cumplido. Es por esta razón que una madre, en el afán de cumplir el deseo de su hijo de 9 años, pagó nueve mil dólares para que el jugador de Los Angeles Galaxy, cenara con el pequeño.
Sin embargó, el jugador nunca llegó a la cita. Al parecer David Beckham tuvo cosas más importantes que hacer ese día y dejó plantado al niño y a su madre que pagó por el tiempo del jugador.
Jeanne Kelly, madre del pequeño Connor, compró la noche con Beckham para que asistiera a la fiesta de cumpleaños de su hijo; pero la estrella no apareció.
El motivo principal que impidió el encuentro del jugador con el niño fue según dicen la "falta de seguridad", dijo Nelly, quien refirió la enorme tristeza de su hijo.