Pues bien, conociendo el gran sentido del humor que tiene el actor estadounidense, sabrán que esto no fue más que una broma que Jim Carrey gastó a un grupo de fotógrafos. Carrey, haciendo gala de esa cualidad inimitable de humor, cogió prestado el bañador de su novia para dar un paseo por la playa.
Su facilidad para hacer las muecas más imposibles y las diferentes voces que es capaz de imitar, lo han convertido en el comediante del momento. Esa graciosa cualidad la lleva incluso fuera de los escenarios de rodaje, y quedó bien demostrado en sus recientes vacaciones en Malibú.
El actor de la “Máscara”, paseaba con su novia Jenny McCarthy por la orilla cuando se percató de la presencia de los fotógrafos, es así que decidió meterse a una caseta y cambiarse el bañador por el de su compañera.
Ya bien ataviado, JIm continuó su paseo por la playa ante la atónita mirada de los veraneantes y el jolgorio de los fotógrafos.