Todo va de mal en peor en el comportamiento, fuera de control, de la cantante de soul, Amy Winehouse. En un incidente ocurrido hace unos días, Winehouse perdió el control y agredió nuevamente a un fan y
un paparazzi.
Pero lo peor - creo yo - no fue su reacción violenta, a la cual ya nos tiene un tanto acostumbrados, sino más bien que la cantante olvidó que estaba acompañada de su ahijada, una adolescente que ha juzgar por la expresión de su rostro, estaba totalmente asustada y no daba crédito a lo que hacía su madrina.
Primero Amy arremetió contra un fanático que intentó tomarle una foto con su celular y más tarde, le arrojó un vaso a un paparazzi.
Que pena que tanto talento sea desperdiciado y que lástima que esta cantante no ponga de su parte para alejarse de los escándalos y retome de una buena vez el camino correcto.
¿Eres fan de la cantante? ¿Qué opinas de su comportamiento?