Si no es por estética, es por un problema funcional o de salud; pero al final es una cirugía que mejora el perfil y acaba por definir más finamente el rostro.
En la realeza, el tener problemas de tabique desviado, al parecer, no es cosa ajena. La princesa de Asturias, Doña Letizia, se ha sometido a una intervención de septorrinoplastia con el fin de mejorar sus problemas respiratorios.
Esta noticia la dieron a conocer fuentes de la Casa del Rey. Letizia Ortiz, tuvo que corregir una desviación del tabique nasal por recomendación del gabinete médico de la Zarzuela.
La primera aparición pública de la princesa, tras la operación, se produjo ayer cuando acompañó a su esposo, el príncipe Felipe, a visitar a los heridos del accidente del avión del pasado miércoles en el aeropuerto de Barajas.