Al parecer, la cantante británica ha caído, por primera vez, en cuenta que sus adiciones le están arruinando su apariencia, aunque no sólo se debe preocupar por su cara sino más bien por toda su vida y su carrera.
Amy Winwhouse, que a sus 25 años no se libra de sus adicciones a las drogas y el alcohol, plantó a toda la gente que le preparó una celebración por su onomástico porque al mirarse al espejo no podía creer lo que veía.
"Decía todo el tiempo que estaba demasiado fea y en un estado lamentable", contó una amiga de la cantante de soul al diario ‘The Sun’. Los amigos más íntimos de la artista y hasta su madre, que está enferma, acudieron a la reunión y esperaron a que llegara la cumpleañera. Sin embargo, la intérprete de "Rehab" y "Back To Black", ganadora de cinco premios Grammy, nunca llegó a la fiesta.