Y no es que el marido de Amy Winehouse se la pasa de lo lindo en prisión, pues el motivo real de la negativa de Fielder-Civil de abandonar la cárcel es que la justicia lo quiere enviar de vuelta a su hogar junto a su madre y no al lado de su mujer.
Si no es para volver con Amy, prefiero quedarme preso, habría sustentado el músico. Fielder-Civil fue condenado en julio a 27 meses de prisión por agredir a un propietario de un pub y obstruir a la Justicia. Gran parte de la pena ya la cumplió en prisión a la espera del juicio. Sin embargo, ante un ofrecimiento de libertad condicional, este se rehusó. Le colocarían un pequeño dispositivo electrónico para tenerlo monitoreado, lo enviarían a casa de su madre y el toque de queda le caería implacablemente a las 7 de la tarde.
"Estaba todo listo para que lo soltaran, pero como se negó a ir a ningún otro lado que no fuera su hogar en Camden, se le denegó la libertad. No quiere ir a ningún lugar que no sea para reunirse con Amy y sus amigos. Prefiere quedarse dentro", contó una fuente al diario ‘The Sun’. "El servicio de prisiones teme que rompa su promesa con la justicia al verse rodeado de las tentaciones de su antiguo terreno", agregó.