Nicolás Sarkozy, presidente de Francia y su esposa, Carla Bruni, realizaron un viaje a la ciudad de Nueva York para cumplir con diferentes compromisos sociales, uno de ellos recibir un premio humanitario concedido al mandatario galo, por la fundación de Elie Wiesel, Nobel de la Paz.
En esta ocasión, y como para no variar, fue Carla Bruni quien se llevó la mirada de todos los presentes cuando se abrió paso entre la multitud, envuelta en un traje de gala azul eléctrico cortado al talle con una cinturilla de faux perlas. Una puesta en escena por la que fue proclamada por los medios de comunicación locales: ‘la belle de la Gran Manzana’.
A su vez, Bruni ha aprovechado su estancia en la ciudad de los rasca cielos para unir fuerzas con la reina Rania de Jordania, y Wendy Murdoch, esposa del magnate de comunicación Rupert Murdoch, en la lucha contra la mortalidad de las parturientas, una iniciativa que cuenta con la colaboración de la ONU, cuya tasa pretenden reducir en un 75 por ciento para el 2015.
Por su parte, Sarkozy dio una conferencia en la ONU, en la que estuvo acompañado por su esposa.