Los fotógrafos, acusados de sustraer las imágenes de la “mujer más sexy” de todos los tiempos, aseguraron que no robaron las fotografías, sino que las encontraron en un basurero.
Bert Stern, quien tiene los derechos de centenares de imágenes de la actriz, fue quien demandó a los dos fotógrafos que aparecieron como propietarios de algunos retratos de Monroe, en los cuales ella aparece desnuda. Stern tomó las siete fotografías en cuestión en 1962 y las prestó a la revista ‘Eros Magazine’, quienes nunca se las regresaron, según una demanda presentada el mes pasado en el Tribunal Supremo de Nueva York.
Stern, dijo que no se percató de su desaparición hasta que contactaron con él los fotógrafos Michael Weiss y Donald Penny, quienes las tenían y querían obtener las licencias respectivas. Ahora el los demanda por un millón de dólares más la devolución inmediata de dichas imágnes.
"Estas fotografías fueron desechadas hace más de 30 años y las encontraron en una pila de basura a mediados de los setenta. La afirmación de Stern de que algo le había sido robado es completamente falsa ", dijo Jamie Brickell, el abogado de Weiss y Penny.