
A estas alturas, hablar de los desórdenes psicológicos de la cantante británica sólo nos causa preocupación y lástima. Según testigos que se encontraban con Amy Winehouse en un estudio de grabación de Londres, la artista sólo pudo tocar algunas notas en su guitarra de más de cinco mil dólares antes de alterarse, informó la página telegraph.co.uk.
Además, existe el video que fue filmado en el estudio, en el cual Winehouse despotricaba contra directivos musicales y gritaba que Satán le había dado drogas. La joven de 25 años, que fue tratada por sus adicciones a sustancias como la cocaína, al parecer, no toma en cuenta las advertencias de los especialistas que la trataron y sigue arriesgando su vida, pues suponemos que ese descontrol que tuvo en el estudio de grabación, no es más que una de las consecuencias de sus adicciones.
Con estos problemas por los que atraviesa la cantante, esperemos que su tercer disco salga como lo esperan sus miles de fans.