Según hemos podido apreciar en los últimos divorcios de las estrellas, esta es la etapa donde los secretos mejores guardados de la pareja salen al descubierto y se convierten en la noticia de todos los días.
A esta “regla”, no ha escapado el proceso de separación de la “chica material”, Madonna, pues al igual que muchos otros procesos de conocidas estrellas también viene levantando polémica. Según las últimas revelaciones, publicadas por el diario británico The Sun publicó, se dice que la “reina del pop” controlaba las acciones de su marido ayudada por un insólito contrato matrimonial.
El documento, según informaron, establecía el número de citas y la frecuencia de relaciones sexuales de la pareja. Además estipulaba que Ritchie debía trabajar para el bienestar emocional y espiritual de su esposa y dedicar varias horas a la semana a leer textos de Cábala con la cantante. Y al parecer, eso no es todo, pues se daba las instrucciones sobre como debían resolver los conflictos. Así, por ejemplo, él no podía gritarle, sino dirigirse a ella de manera calma y civilizada, inclusos con frases hechas.
Las cosas habrían ido más allá porque durante el tiempo en que ambos fueron a terapia de pareja, una fuente confidenció que cada vez que él rompía las reglas ella le recordaba con un "El contrato, Guy, el contrato".
Esta última revelación surge en un momento en que el divorcio se vuelve cada vez más amargo. Con el lado de Madonna alegando que Ritchie sólo quiere dinero mientras él insiste que sólo quiere el dinero equivalente a dos de sus propiedades en Inglaterra.
“Para Guy era tremendamente decepcionante que su vida sexual tuviera la misma relevancia que, por ejemplo, las sesiones de entrenamiento o las reuniones con el grupo de Kabbalah”, dijo un amigo del cineasta. “Como consecuencia, su ardor sexual se apagó hace más de un año. No exagero si digo que la pareja hace más de un año que duerme en camas separadas, desde que se acabaron sus relaciones sexuales y se comenzó a rumorear que el matrimonio estaba en crisis.”, añadió la fuente.