La reina del pop y su todavía esposo, por fin llegaron a establecer los acuerdos definitivos en el proceso final de su divorcio. El cineasta, Guy Ritchie, ha renunciado a los más de 175 millones de dólares de la fortuna de Madonna, y también a una pensión económica.
De esta forma, los únicos dólares que Guy recibiría de Madonna serían en concepto de indemnización, en caso de que el juez lo determine. El productor desea ver a sus hijos, por el tiempo que lo disponga la justicia, aunque los niños tengan que viajar a Londres para verlo, ya que Rocco, de 8 años, y David, de 3, vivirán con la intérprete en Nueva York, donde ella residía antes de casarse con Guy.