Desde que el pasado 2006, la actriz australina ejerciera el cargo de embajadora de buena voluntad de la ONU, la cruzada de Nicole Kidman en contra de la violencia de género ha cosechado sus frutos.
Aprovechando la ocasión del Día Internacional de la Violencia contra las Mujeres, Kidman presentó al Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, un libro gigantesco, que reúne las firmas físicas de las 5.066.549 personas que se unieron durante el año a la campaña, bautizada como Di NO a la violencia contra las mujeres.
Por su parte, Ban Ki-moon hizo un llamado a los gobernantes en los distintos países para que se realicen mayores esfuerzos por fortalecer las leyes que protegen a las mujeres y persiguen a sus maltratadores. "Debemos combatir internacionalmente las actitudes y los comportamientos que condonan, toleran, excusas o ignoran todos los tipos de violencia que se cometen contra las mujeres", declaró el Secretario General.
"No sabemos el número verdadero de víctimas, pero estamos seguros de que hay muchos más crímenes de los que se denuncian y muy pocos de estos últimos llegan a arrestos. En muchos lugares, la violación aún acarrea un estigma que hace que las mujeres se avergüencen de denunciar", añadió.
De otro lado, la actriz dijo haber encontrado un sentido que vale la pena en su vida: "Pienso que, en cierto modo, siempre he estado a la espera de tomar una dirección que diera algún sentido a mi vida, y esta es mi manera de hacerlo".
"La razón por la que he elegido la causa de las mujeres es porque me tocó una madre especialmente apasionada por la educación de sus hijas, y que quería que sus hijas tuvieran igualdad de oportunidades. Yo fui el resultado de ello, y ahora estoy allí con la esperanza de pasarlo a la siguiente generación y trabajar con una gran capacidad, al igual que una actriz", manifestó Kidman.