El no saber controlar su temperamento le está originando problemas a la cantante de soul. La británica Amy Winehouse no obtendrá un visado de trabajo para viajar a Estados Unidos a tiempo para participar en un importante festival.
La acusación de agresión que pesa sobre la ganadora de cinco premios Grammy, fue la causa de haber sido impedida de entrar nuevamente al país (Winehouse ya tuvo problemas para obtener el visado el año pasado), según lo refiere su portavoz.
Winehouse, de 25 años, tenía previsto actuar en el festival anual de Coachella, en California, en el que van a tocar Paul McCartney y The Killers, entre otros. De acuerdo con la web del festival, su actuación estaba prevista para el 18 de abril.
La intérprete de ‘Back to Black’ fue acusada de agresión común tras un incidente en una fiesta en Berkeley Square de Londres el año pasado.