
La modelo británica, quien acudió a la fiesta de cumpleaños de su jefe y amigo Philip Green en Londres, escogió para la ocasión un modelo arriesgado que dejó al descubierto uno de sus pechos. Ataviada en un esmóquin negro y un minivestido con un escote que bajaba vertiginosamente hasta su ombligo, Kate Moss, fue el centro de los flashes.

Al parecer, a Moss ya se le está haciendo costumbre lucir “accidentalment” los pechos, (dejó escapar otro pecho durante una sesión fotográfica en París esa misma semana. La imagen fue recogida por The Sun) al bajar del coche, y portando dos cajas de regalos, la elegante chaqueta de Moss se abrió exponiendo sus pechos a los flashes de los fotógrafos allí congregados.
Las imágenes, que ya se encuentran publicadas en numerosas páginas de Internet, han despertado comentarios de todo tipo, e incluso algunos en los que la anatomía de la top model no sale bien parada.
Kate también fue muy criticada por haber usado el mismo conjunto que utilizó para una producción de fotos que realizó el día anterior en París.