
Adiós las penas y olvidado el pasado. Alegrías nuevas y talvez amor nuevo para la cantante barbadense. Antes de su retorneo a los escenarios, Rihanna ha decidido divertirse junto a sus amigos y dejar su violento episodio en el pasado bajo el sol de su natal Barbados.
La joven estrella musical estuvo disfrutando de las playas de Sandy Lane, luciendo un diminuto traje de baño color negro, y aún mejor, acompañada de un misterioso joven. Al parecer, las penas ya no son parte de la vida de Rihanna, quien se mostró muy feliz en al lado de su nuevo amigo.
La cantante ya se encuentra trabajando en lo que será su nuevo álbum y también en la gira musical para promocionarlo.
De otro lado, la intérprete del exitoso tema ‘Umbrella’, desea recuperar las joyas valoradas en 1,4 millones de dólares que le decomisó la policía de Los Ángeles cuando en febrero fue golpeada por su novio Chris Brown en las vísperas de los premios Grammy, las que usaba Rihanna en calidad de préstamo.