
Según informa el Daily Mail, el cantante británico está muy preocupado por la salud de su hija Coco, de 18 años, quien ha sufrido una lesión en el cráneo al desmayarse este fin de semana en un restaurante de Los Ángeles.
Al parecer, la joven estaba cenando con unos amigos cuando se sintió mal. Al tratar de levantarse, perdió el conocimiento y su cabeza golpeó contra la silla. Desde ese momento Coco permanece ingresada en la planta de cuidados intensivos de una clínica.
Sting, quien trabajando en Estados Unidos y su esposa, la actriz Trudie Syler, volaron a California para estar al lado de su hija.
"Los médicos están realizandole todavía todo tipo de pruebas. Se trata de una lesión grave y Coco está bajo constante vigilancia", explicó el domingo una fuente cuyas declaraciones recoge el diario.
Ojala y se mejore muy pronto.