Un individuo interrumpió en el concierto del tan prometido y esperado regreso musical de la princesa del pop. El pasado fin de semana Britney Spears sufrió un gran susto cuando se dedicaba a ofrecer su show en Connecticut.
Un muchacho de 20 años que responde al nombre de Kyle King, confesó a la policía estar "bebido" cuando subió al escenario, burlando la seguridad y provocando un tremendo susto a la cantante que se hallaba cantando su hit 'Womanizer', de su último álbum, 'Circus'.
Si embargo, aunque King logró llegar bastante cerca de la cantante y sus bailarines, los agentes de seguridad pudieron detenerle antes de que la tocara, y fue posteriormente arrestado, aunque al parecer mostró resistencia.
King fue posteriormente liberado tras pagar una fianza de 250 dólares y tiene pendiente una vista en el juzgado para el próximo 18 de junio.