
Tras desplegar su talento en uno de sus conciertos de su gira ‘Sticky & Sweet’ por Europa, la famosa cantante se tomo un momento de relajo y decidió salir a disfrutar de una noche en Milán.
Madonna en compañía de “su amigo” Jesús Luz y los diseñadores Domenico Dolce y Stefano Galbana, se deleitó en el restaurante ‘Gold’, propiedad de los famosos modistos.
La “reina del pop”, de 50 años, cambió el corpiño y sombrero de su show por un traje ceñido, en tonos grises, que imitaba el estampado de leopardo, mientras que el modelo brasileño de 22 años, último fichaje de Dolce & Galbana, Jesús Luz, apostó por un negro impecable.
Y hablando de Jesús Luz, además de haber sido uno de los protagonistas del desfile de la famosa firma de moda, durante la Semana de la Moda Masculina de Milán primavera-verano 2010, también se ha convertido en uno de los modelos de la campaña de otoño-invierno 2009-2010 de la firma.