
El medallista olímpico, Michael Phelps, admitió que bebió una cerveza una hora antes del triple accidente de coche que sufrió el pasado jueves, aunque según fuentes policiales, el suceso no ocurrió por culpa del alcohol.
El accidente ocurrió cuando el Cadillac Escalade que conducía Phelps chocó contra un Honda Accord, conducido por una mujer, quien habría sido la causante del accidente al haber pasado un semáforo en rojo.
Como el deportista no mostró signos de ebriedad, no se le realizó el test de alcoholemia; pero si fue hallado culpable de conducir con una licencia caducada y emitida en otro estado diferente de donde reside, situación que es considerada ilegal en Estados Unidos, según lo ha informado la revista People.
“Gracias a todo el mundo que me ha prestado su apoyo desde el accidente. Estoy bien y contento de que nadie haya salido herido de seriedad. Espero que la otra conductora este bien. Mi tobillo está lesionado, pero nada podrá impedir que regrese a los entrenamientos el lunes", manifestó el ganador de 14 medallas en su página de Facebook.
En los próximos días, Michael Phelps deberá justificar ante la corte porque estaba conduciendo con una licencia vencida.