Acostumbrados a escuchar las descabelladas declaraciones de la actriz Megan Fox, no estamos muy sorprendidos con lo que acaba de declarar.
Fox, que en ocasiones anteriores expresaba abiertamente su bisexualidad, su atracción desmedida por su colega, Angelina Jolie, sentirse muy sexy cuando graba escenas muy rudas en sus films, o cuando dijera que al actuar se sentía como prostituta, pues tenía que fingir, sobre todo en las escenas de sexo y señalar que perdió su virginidad a los 17 años y que en una relación heterosexual las mujeres tienen el poder gracias a su vagina, no saben la última.
En una entrevista con la revista británica Wonderland, Fox, de 23 años, reveló que sufre de "brotes de esquizofrenia" y que ha tenido problemas mentales desde pequeña, aunque nunca le han sido diagnosticados por un psiquiatra.
La protagonista de ‘Trasnformers’ afirma que muestra síntomas de sufrir alguna enfermedad mental grave, con alucinaciones auditivas, ilusiones paanoides y disfunción social.
"Definitivamente, sufro de algún tipo de enfermedad mental pero no he localizado cuál es. Básicamente leo cada libro que se ha escrito sobre Marilyn Monroe. Yo puedo acabar así porque constantemente lucho con la idea de que creo que soy retrasada o de que tengo brotes de esquizofrenia", afirma la actriz.
Pero eso no es todo, en otra entrevista con la edición estadounidense de Cosmopolitan, la actriz declara: “Soy completamente histérica, insegura. Me odio a mí misma, soy introvertida y neurótica. No me gusta ser vista, me encantaría ser invisible", sentencia Megan Fox, que al mismo tiempo asegura ser “mujer de un solo hombre y que le encanta coleccionar hombres atractivos”.
Definitivamente si tiene un problema. ¿Tú qué piensas?