
La foto desnuda de Brooke Shields, cuando ella tenía apenas 10 años y que desatara toda una polémica en los medios, ha sido retirada de una exposición.
La imagen de Brooke, con la cara muy maquillada, de pie en una bañera y mirando directamente al objetivo, formaba parte de la exposición del artista neoyorquino Richard Prince en la exposición ‘Pop life: art in a material world’ que acoge la Tate Modern.
La polémica se desató cuando algunas personas consideraron que la imagen representaba pornografía infantil y acusaron a los responsables del museo de intentar atraer público a cualquier precio.
La fotografía fue tomada por el fotógrafo publicitario Garry Gross, en 1975 y formaba parte de una serie. En ese momento, Gross realizaba un proyecto titulado 'De niña a mujer' para el que utilizó, como en otras ocasiones, a Brooke Shields como modelo.