
Como era de esperarse, Roman Polanski se encuentra muy deprimido, tras su arresto y encarcelamiento en Suiza. Han pasado ya dos semanas desde que el cineasta fuera privado de su libertad y aún espera una decisión al pedido de extradición estadounidense por un caso de violación a una adolescente de 13 años, hecho ocurrido en 1977.
"Lo vi cansado y deprimido", dijo el abogado de Polanki, Herve Temime, al periódico Sonntag.
"Roman Polanski, quien tiene 76 años, parecía muy abatido cuando lo visité", añadió Temime.
Polanski se declaró culpable de mantener relaciones sexuales con la adolescente y pasó 42 días en prisión; pero luego abandonó el país antes de que concluyera el proceso por temor a pasar muchos años en prisión.
Las autoridades suizas, que le negaron un pedido de liberación el pasado martes, temen que Polanski escape nuevamente si se lo deja libre bajo fianza.