Ocurrió a la salida de un bar en Londres, donde la cantante Lily Allen, nuevamente dejó al descubierto uno de sus pezones. Al parecer, Allen no es de las mujeres que nos importa llevar sujetador, ya que no es la primera vez que un atuendo le juega malas pasadas y enseña el pecho.
Al abandonar el bar, la cantante estuvo acompañada por su novio, Sam Cooper, con quien paseo por las calles y las aguas de Venecia en una característica góndola, donde no faltaron las muestras de cariño entre ambos (mimos, abrazos y besos, a lo largo del paseo).
